Laura RODRÍGUEZ / San Sebastián de los Reyes, Madrid / 15.07.2026
Y llegó la noche del 14 de julio. España se jugaba el pase a la gran final del Mundial 2026. Un partido contra Francia no apto para cardíacos.
Y como el fútbol sabe mucho mejor cuando se comparte, San Sebastián de los Reyes había organizado un escenario a la altura: con pantalla gigante en la Plaza de la Constitución y con un millar de sillas... para quien aguantara, sentada o sentado, 90 minutos de vértigo.
¿Resultado? La plaza casi triplicó la afluencia prevista. Aficionados que confiaban en jugadores que, aún no lo sabían, pero iban a tener un peso fundamental en el partido. Y en resultados con los que, acertarán o no, teñían las emociones de rojigualda.
Toda esa energía pronto atravesó la pantalla... Y llegó hasta Dallas, donde la selección española empezó a anotar ataques, paradas y goles que subieron las pulsaciones aquí, en San Sebastián de los Reyes, como en el campo.
Hasta que, con un cómodo 2-0 en el marcador, el árbitro pitó el final del partido... y se desató la locura: España pasaba a la final.
Solo 4 días nos va a durar esta resaca futbolera. Porque el próximo domingo, 19 de julio, volveremos a encontrarnos en esta plaza y ante esta gran pantalla para vivir la final.