Laura RODRÍGUEZ / San Sebastián de los Reyes, Madrid / 20.08.2026
Hay edificios que forman parte de las ciudades... y otros que caminan con ellas. Es el caso del edificio más antiguo que se conserva en San Sebastián de los Reyes.
Está en el corazón de nuestra ciudad y tiene más de 500 años. ¿Sabrías decir cuál es?
Exacto. Es la Iglesia de San Sebastián Mártir. Un superviviente de 5 siglos y, por tanto, testigo directo de nuestra historia.
DOS VECES CONSAGRADA
Sus primeros muros y cimientos comenzaron a levantarse a finales del siglo XV. Es decir, cuando los Reyes Católicos fundaban San Sebastián de los Reyes. Y el templo fue consagrado oficialmente el 27 de noviembre de 1508.
Pero esto no gustó demasiado a las autoridades ni a los vecinos de Alcobendas. Porque, una vez consagrada la iglesia recibiría una parte de los diezmos que hasta entonces se pagaban a Alcobendas. Así que interpusieron una causa judicial.
La ganaron los sansebastianenses. Y, aunque los alcobendenses tardarían tiempo en obedecer a la Santa Sede, la consagración quedó finalmente .
CUENTA LA LEYENDA...
La iglesia ha sido reformada y rehabilitada varias veces, antes y después de la Guerra Civil. Y eso hace imposible comprobar una de sus historias más curiosas.
Porque se cuenta que, tras estos muros, podría esconderse una construcción todavía más antigua: la pequeña ermita dedicada a San Sebastián a la que llegaron los primeros pobladores que huyeron de Alcobendas. Y sobre la que, posiblemente, se levantó la iglesia.
La tradición sitúa aquella ermita en el espacio que hoy ocupan la Capilla de la Inmaculada y la Sacristía. ¿Realidad o leyenda?
Cinco siglos y varias reformas después, ya no es fácil saberlo.
EL OTRO GRAN SUPERVIVIENTE
No queremos olvidarnos de la antigua iglesia de Fuente del Fresno. Pero si hablamos de antigüedad en el centro, hay otro edificio que merece la pena revisar: El Caserón.
Construido a lo largo del siglo XVII, es el edificio civil más antiguo que se conserva en San Sebastián de los Reyes.
Y no era una casa cualquiera, sino una enorme casa de labor: un lugar donde se almacenaba el grano, se guardaban los aperos y se organizaba buena parte de la actividad agrícola de la época.
Hacia 1998 fue adquirido por el Ayuntamiento “en estado ruinoso”. Y comenzó una rehabilitación que duraría varios años, con una inversión cercana a los 500 millones de pesetas y un proyecto y ejecución que se confió al arquitecto y dibujante José María Pérez, 'Peridis'.
Ya remodelado, volvió a abrir sus puertas en junio de 2003. Y desde entonces comparte espacio con el Ayuntamiento en la Plaza de la Constitución, donde también mira, aunque de espaldas, la Iglesia de San Sebastián.
Dos edificios. Dos épocas. Y una misma ciudad que todavía puede contar parte de su historia a través de la arquitectura que ha sobrevivido al paso del tiempo.